Aquellos días
Qué bonita es la vida. Qué bonita es con la brisa marina, con las olas rompiendo y los amigos sonriendo. Qué bonitas son las palabras sin sentido en la madrugada y la cámara grabando cada chorrada. Qué bonita es esa amistad que, a pesar de todo, siempre existirá. Y las familias en el aeropuerto esperando, sonriendo y con nosotros llorando. Qué bonito es viajar, la montaña y el mar, cantar y gritar, y sobre todo... soñar. Soñamos como niños, reímos y somos nosotros mismos... porque podemos .