Renace el Prunus

Lloran los almendros sus flores
porque ya es la hora
de su muerte.

Al crepúsculo,
el último pétalo
se irá con el sol.

Marchará de su mano, 
una para el astro,
y otra para quien lleva la guadaña.

Pero no es tarde 
para las flores rosadas,
porque otras llegarán.

Cuando un almendro se va,
un cerezo aparece en su lugar.
Las Moiras cortan un hilo,
otro se crea silenciosamente.

Renacen los pétalos
del cerezo al poco tiempo
y las flores alumbran 
la vida
con su inocente belleza.



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