Historias tristes
A la historia triste que no pudo volar: Puede que hayamos llegado tarde y ya no quede sitio para nosotras, que durante tanto tiempo hayamos intentado volar que ya ni siquiera nos mantenemos a flote. Pero hay que ser fuerte . Vamos a necesitar esa fortaleza porque la vida no va a tener ninguna consideración con nosotras, nos va a herir, arañar y apuñalar todas las veces necesarias para que nos caigamos y nos rindamos. No deberíamos dejar que eso pase... Pero nunca se vuelve más fácil. Somos historias tristes. Esperamos y esperamos... Pero es como esperar a Godot . Nunca llegará algo que nos salve . Es probable que la historia se nos haya ido de las manos, que este no sea un mundo para los románticos y que los secretos sean capaces de consumir a las personas. Estamos a medio camino entre una historia triste y una de terror. Quizá una mezcla de ambas. Vivimos con lágrimas en los ojos y con un monstruo debajo de la cama que sale cuando quiere y nos asusta y nos hace olvida...